La ensalada de gambas y mango perfecta para compartir este verano

Ahora que empiezan los días de sol y las comidas más fresquitas, ¿por qué no comenzar con una ensaladita diferente? De esas que se salen del clásico tomate y lechuga y hacen que la gente diga: “oye… qué bueno está esto”.

Esta ensalada tiene un poco de todo: frescura, cremosidad, un toque ácido y unos langostinos doraditos que la hacen perfecta para compartir en una comida con amigos o para una cena de fresquita que apetecen cuando empieza el buen tiempo.más. Espero que la preparen y la disfruten tanto como nosotros.

Y confirmación oficial de casa:“Está muy buena”, dijo mi esposo mientras se la comía.

  • Dificultad: facil
  • Raciones: 2/4

Consejo: Esta ensalada quedaría todavía más alegre con un poquito de guindilla picada por encima. Yo quería ponérsela… pero descubrí demasiado tarde que no tenía. Así que si tienes en casa, pruébalo porque le puede quedar increíble.

Otro consejo: esta ensalada no le tengáis miedo a la sal. Una buena pizca hace que todos los sabores brillen muchísimo

Ingredientes

  • 1 cebolla roja
  • 300 g de mango
  • 220 g de pepino
  • 1 aguacate y medio
  • 200 g de langostinos limpios
  • 20 g de cilantro fresco
  • 22 ml de zumo de limón
  • Lechugas variadas
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Semillas variadas

Elaboración

  • Cortamos la cebolla roja en juliana finita y la lavamos bien para suavizarla. Si está muy fuerte, puedes dejarla un ratito en agua fría con sal y cubitos de hielo. Parece una tontería, pero queda mucho más suave y crujiente.
  • Pelamos el mango y lo cortamos en dados, junto con el aguacate, que xortaremos en dados.
  • En un bol ponemos el mango, la cebolla, el aguacate y parte del cilantro bien picadito para que vaya soltando todo su aroma.
  • El pepino lo cortamos en rodajas finas, sin quitarle toda la piel, y le añadimos un poquito de sal para que quede más suave. Dejamos reposar en un bol aparte unos minutos.
  • Añadimos el pepino a la ensala junto con el zumo de limón y mezclamos con cuidado.
  • Mientras tanto, calentamos bien una sartén antes de poner el aceite. Esto ayuda a controlar mejor la temperatura y evita que el aceite se queme.
  • Cocinamos los langostinos hasta que tomen un color bonito por ambos lados.
  • Al sacarlos de la sartén, les ponemos sal, pimienta y un poquito de limón.
  • Montamos la ensalada con las hojas verdes, añadimos toda la mezcla y terminamos con los langostinos y unas semillas de sésamo por encima para decorar.
  • Listos para servir.

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