Después de preparar varios tipos de pan, me ilusionó la idea de probar con uno relleno. En esta ocasión, decidí aprovechar unos pimientos que tenía en la nevera y, qué mejor manera de usarlos que asándolos primero. El resultado fue un pan con carácter, que nos sorprendió gratamente en casa.
Este pan es súper especial, y si te gustan los pimientos, te aseguro que te va a encantar. Yo lo usé para hacer unos bocadillos con ternera a la plancha, y parecía que estábamos comiendo un delicioso sándwich de asado de ternera.
Consejo: Usa el jugo que sueltan los pimientos al asarse para incorporarlo a la masa del pan. Le dará un extra de sabor.
Dificultad: Media-alta
Raciones: 12 panes

Ingredientes
- Para el relleno de pimientos
- 4 pimientos rojos
- 1 cabeza de ajo
- 30 ml de aceite de oliva
- 1 manojo de tomillo fresco (o seco)
- 1 cucharadita de orégano
- Sal al gusto
- Para el pan
- 500 g de harina de fuerza
- 200 g de masa madre
- 350 ml de agua
- 13 g de sal
Elaboración
- Para el relleno de pimientos
- Precalienta el horno a 180 °C.
- Coloca los pimientos en una bandeja de horno yúntaloscon aceite.
- Envuelve la cabeza de ajo en papel aluminio y ponla en la bandeja junto a los pimientos.
- Hornea hasta que la piel de los pimientos esté oscura y se desprenda con facilidad.
- Retira del horno y deja que enfríen un poco.
- Pela los pimientos y córtalos en tiras finas. Colócalos en un bol.
- Pela los ajos asados y haz un puré con ellos.
- Añade el puré de ajo, el tomillo, el orégano, un chorrito de aceite de oliva y sal a los pimientos. Mezcla bien y reserva.
- Para la masa de pan
- En un bol grande, mezcla la harina con la masa madre y la sal.
- Incorpora el agua y comienza a mezclar.
- Amasa hasta obtener una masa homogénea y elástica.
- Cubre con un paño húmedo o film transparente y deja levar hasta que doble su tamaño.
- Vuelca la masa sobre la mesa de trabajo y divídela en porciones de unos 60 g cada una.
- Estira cada porción en forma alargada y coloca un poco del relleno a lo largo.
- Dobla la masa sobre sí misma para encerrar el relleno y haz un pequeño nudo.
- Coloca los panes en una bandeja con papel de horno.
- Cubre nuevamente con un paño húmedo o film y deja que fermenten hasta doblar su tamaño.
- Precalienta el horno a 190 °C.
- Coloca en la base del horno una bandeja con agua caliente para generar vapor.
- Hornea los panes durante unos 30 minutos, hasta que tomen un bonito color dorado.
- Retira del horno y deja enfriar unos 15 minutos antes de disfrutar.