Carpaccio de Calabacín con Pesto Casero: Ligero, Fresco y Delicioso

Hay recetas que conquistan por su simplicidad y esta es, sin duda, una de ellas. Este carpaccio de calabacín es una explosión de frescura y sabor que no solo es fácil de preparar, sino que también deslumbra en la mesa. Perfecto como entrante ligero o para una cena especial, este plato combina texturas delicadas con el carácter aromático del pesto genovés. Una opción saludable y elegante que conquistará a cualquiera que lo pruebe.

  • Dificultad: Fácil
  • Raciones: 4

Consejo: Si buscas darle un toque personal, puedes sustituir los piñones del pesto por cacahuetes, pistachos o nueces de pecán.


Ingredientes

Para el carpaccio:
2 calabacines
Queso parmesano (en lascas)
Sal
Brotes tiernos o flores comestibles para decorar
Para el pesto:
80 g de albahaca fresca
80 g de piñones
1 diente de ajo
Aceite de oliva virgen extra
Sal al gusto
Queso parmesano rallado (al gusto)

Preparación

  • Preparar el pesto:
  • En una picadora, tritura el ajo con la albahaca hasta formar una pasta homogénea.
  • Añade los piñones y un chorrito de aceite de oliva para facilitar el triturado.
  • Incorpora el queso parmesano rallado y mezcla de nuevo.
  • Ajusta la textura con más aceite de oliva hasta obtener una consistencia cremosa. Rectifica la sal al gusto.
  • Preparar el carpaccio
  • Con una mandolina o un pelador, corta los calabacines en láminas finas.
  • Colócalas extendidas en una bandeja, espolvorea una pizca de sal y déjalas reposar unos minutos para que suelten un poco de agua
  • Montar el plato:
  • En la bandeja de presentación, extiende una capa de pesto genovés como base.
  • Dispón las láminas de calabacín de manera armoniosa sobre el pesto.
  • Rocía un hilo de aceite de oliva por encima y decora con lascas de queso parmesano, brotes tiernos o flores comestibles para dar un toque fresco y colorido.

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